La donación

La donación de óvulos es un proceso indoloro (aunque largo) que no resulta tan sencillo como la donación de semen (y por este motivo hay menos donantes de óvulos que de semen).
Estas donaciones permiten a parejas con ciertos problemas de fertilidad tener hijos y a las donantes les da la oportunidad de realizarse un examen clínico completo sobre su fertilidad y su estado general de salud de manera gratuita (incluso obteniendo una compensación económica).
Los requisitos para ser donante de óvulos son bastante exigentes, pero en general cualquier mujer joven con un estado de salud normal es una buena candidata, por lo que el perfil más habitual de la donante de óvulos es el de una mujer universitaria de entre 18 y 25 años.
Hay que someter a la donante a una estimulación del ciclo ovárico que durará entre 12 días y un mes. De esta manera, se obtendrán entre 6 y 10 óvulos por ciclo. El tratamiento consiste en una serie de inyecciones subcutáneas (entre 20 y 25) que se tendrán que administrar a la donante durante este tiempo. Puede ser la propia donante la que se ponga estas inyecciones en su propia casa. Durante todo el proceso se le realizarán a la donante ecografías periódicas y análisis hormonales para controlar que todo evolucione correctamente y establecer el momento de la extracción de los óvulos.
Los óvulos se sacan por la vagina aplicando un anestésico local o una anestesia general leve. En función del método utilizado la donante recibe el alta en 20 minutos o una hora y puede hacer vida normal.
La receptora de los óvulos también se debe someter a un examen físico y psicológico antes de su implantación.
Finalmente, el éxito del implante dependerá de la calidad del óvulo donado más que de la edad de la receptora. El porcentaje de éxito de este tipo de donaciones está entre el 40% y el 60%. También conviene destacar que si una mujer se está sometiendo a un tratamiento de fertilidad, puede donar los óvulos sobrantes en ciertos casos determinados

